Textos
Textos introductorios
¿Soy de verdad un cuerpo?
No hay nada que me garantice que tengo cuerpo. Sí, me levanto, tengo todas las partes en el mismo sitio. Las personas que percibo me conocen, por lo que supongo que hay algo de mí que es constante y que reconocen. Pero con todo eso, no puedo llamar cuerpo más que a una serie de experiencias que bien pueden ser imaginaciones, alucinaciones, sueños. Sí, todo es muy coherente. Pero también resultan coherentes muchos sueños hasta que uno se despierta. ¿Por qué no puede haber sueños dentro de sueños?
Wilhelm Wundt: "Compendio de Psicología" ("Grundriß der Psychologie") 1896
Relación mente-cuerpo
Dos son las definiciones de la psicología que predominan en la historia de esta ciencia. Según una de ellas, la psicología es «la ciencia del alma», siendo considerados los procesos psíquicos como fenómenos, de los cuales se debe concluir la existencia de una sustancia metafísica: el alma. Según la otra definición, la psicología es «la ciencia de la experiencia interna», y por eso los procesos psíquicos forman parte de un orden especial de experiencia, el cual sin duda se distingue en que sus objetos pertenecen a la introspección, o como también se dice, en contraposición al conocimiento que se obtiene mediante los sentidos externos, pertenecen al sentido interno.
Ni una ni otra definición responden al actual estado de la ciencia. La primera, la metafísica, corresponde a un estado que en psicología ha durado bastante más que en los otros campos del saber. Pero también la psicología lo ha, finalmente, traspasado desde que se ha desarrollado en una disciplina empírica que trabaja con métodos propios, y desde que se ha reconocido que las ciencias del espíritu constituyen un gran campo científico en contraposición a las ciencias de la naturaleza, el cual requiere, como su base general, una psicología autónoma e independiente de toda teoría metafísica.
La segunda definición, la empírica, que ve en la Psicología una «ciencia de la experiencia interna», es insuficiente porque puede dar lugar a que se suponga falsamente que la psicología tiene que ocuparse de objetos distintos en general de los de la llamada experiencia externa. Ahora bien, ciertamente se dan contenidos de la experiencia que sólo caen bajo la investigación psicológica, por lo que no tienen equivalentes en los objetos y procesos de aquella experiencia de que trata la ciencia de la naturaleza; tales son nuestros sentimientos, las emociones, las resoluciones de la voluntad. Por otra parte, no existe ningún fenómeno especial natural que, desde un diverso punto de vista, no pueda también ser objeto de la investigación psicológica. Una piedra, una planta, un sonido, un rayo de luz son, en cuanto fenómenos naturales, objetos de la mineralogía, de la botánica, de la física, etc. Pero en cuanto estos fenómenos naturales despiertan en nosotros representaciones (mentales), son asimismo objetos de la psicología, la cual procura dar, de este modo, razón de la formación de estas representaciones y de su relación con otras representaciones, así como de los procesos que no se refieren a objetos externos, esto es, de los sentimientos y de los movimientos de la voluntad. No existe, en modo alguno, un «sentido interno» que; como órgano del conocimiento psíquico, pueda contraponerse a los sentidos externos, como órganos del conocimiento de la naturaleza. Con la ayuda de los sentidos externos surgen, tanto las representaciones, cuyas propiedades procura indagar la psicología, como aquellas de que parte el estudio de la naturaleza. Las excitaciones subjetivas que permanecen extrañas al conocimiento natural de las cosas, esto es, los sentimientos, las emociones y los actos volitivos no se nos dan mediante órganos perceptivos especiales, sino que se
William James | Cinco características del pensamiento
William James [1890] Principles of Psychology (Chapter IX: The Stream of Thought).
¿Cómo es? Notamos de inmediato cinco características importantes en el proceso, de las cuales debemos ocuparnos en el presente capítulo de forma general:
(1) Todo pensamiento tiende a ser parte de una consciencia personal.
(2) Dentro de cada conciencia personal el pensamiento siempre está cambiando.
(3) En cada conciencia personal el pensamiento es notablemente continuo.
(4) Siempre parece que trata de objetos independientes del pensamiento mismo.
(5) Se interesa por unas partes de dichos objetos, excluyendo otras, y en todo momento acepta o rechaza, elige entre ellas, por decirlo así.